Suara Cooperativa organiza un hackatón con personas profesionales de la organización, así como de entidades civiles para crear diferentes experiencias de realidad virtual para ponerse debajo de la piel de una víctima de LGTBfobia.

Lejos de ir hacia atrás, la LGTBI-fobia es una lacra muy presente en nuestras sociedades que está volviendo a crecer, especialmente, entre la población más joven. Esto, en buena parte, es consecuencia de la irrupción de la extrema derecha y los discursos de odio en nuestras instituciones.

"Estamos en una ola reaccionaría y ante una ultraderecha que viene de manera muy incisiva hacia los derechos de las personas", valora Ferran Poca, presidente de la Cámara de Comercio LGTBIQ+ y del Pride de Barcelona en una entrevista con Suara Cooperativa.

Los datos también lo confirmamos. Cada año, el Observatori Contra la LGTBIfobia registra incidencias hacia personas y/o entidades del colectivo y elabora el Informe del Estado de la LGTBI-fobia en Cataluña. En el último que publicó, con datos de 2024, se notificaron 318, un 5% más que un año antes (303) y un 32% más que en 2022 (237). Ese año, es el único que se registró un retroceso respecto al anterior (en 2021 contabilizaron 284), ya que la tendencia en la última década ha estado al alza. De hecho, antes de la pandemia, ni siquiera se alcanzaba las 200 incidencias registradas por año.

Ante esta realidad, en Suara Cooperativa trabajamos desde nuestros inicios para hacer frente a la violencia LGTBI-fóbica. En 2025 fuimos pioneras en la aprobación de un protocolo que vela por los derechos de las personas del colectivo, tanto atendidas como trabajadoras, y las protege frente a cualquier agresión y/o discriminación.

“El protocolo consiste en mostrar tolerancia cero en cualquier acción, omisión, conducta o hecho que pueda generar una discriminación a cualquier persona del colectivo”, apunta Maria Parera, técnica del área de Personas y miembro de la Comisión de Atención de Acoso, quien también detalla que en la organización tenemos otras herramientas para garantizar los derechos de las personas LGTBIQ+ como el Plan de personas de LGTBIQ+.

Y es que entre las personas más afectadas por esta lacra son las mujeres trans. "Nunca he podido sentir que pertenecía a este mundo y esta sociedad", manifiesta Fanny Vidal, histórica luchadora por los derechos de las personas LGTBIQ+ y que, actualmente, forma parte de la Fundación Enllaç, que defiende los derechos para las personas mayores del colectivo. En este sentido, expone, que nunca ha podido tener una hoja salarial, no dispuso de la tarjeta sanitaria hasta los 54 años o que no toma ningún bus o metro porque puede ser una ratonera en caso de que sufras alguna agresión. “La sociedad ha evolucionado, pero a las mujeres trans, nos tapa”, asegura.

Meterse bajo la piel de la víctima

Tras los exitosos resultados obtenidos con la implementación de experiencias de RV para hacer frente a la violencia machista entre la adolescencia y la juventud; ahora desde Suara Cooperativa queremos iniciar una prueba piloto con esta misma tecnología para combatir la LGTBIfobia entre las personas de las mismas franjas de edad, un proyecto en el que volvemos a intercooperar con V-Tools.

La realidad virtual, narra Natàlia Alonso del área de Innovación de Suara Cooperativa, nos permite recrear entornos reales para trabajar desde la prevención y sensibilización las discriminaciones o violencias para que nos ponemos bajo la piel de las personas agredidas y podemos comprender sus emociones.

"¿Sabes qué verán? Lo que nosotros hemos vivido. Nosotros hemos interiorizado convivir muchas veces con las miradas, el miedo, el juicio y el prejuicio. Ya ni los ves", defiende Poca, quien considera que estas experiencias pueden ser muy positivas: "La realidad virtual te ayuda a vivir desde la piel las vivencias que nosotros vivimos en el día a día".

Espacio de cocreación con la ciudadanía

Ahora bien, desde Suara Cooperativa somos conscientes de que la suma de esfuerzos multiplica y nos ayuda a crear respuestas más robustas y efectivas, por lo que la intercooperación es la base de nuestra línea de acción. Por eso, no queríamos crear estas experiencias de realidad virtual solas y, recientemente, organizamos el hackatón “Bajo la piel LGTBIQ+”un espacio de cocreación en el que participaron más de una veintena de personas profesionales de Suara Cooperativa de diferentes servicios para todas las franjas vitales, así como supervivientes de la violencia LGTBIfobia y miembros de entidades civiles pro derechos del colectivo.

Les diferents persones participants en el hackató treballant en una de les dinàmiques

"Cuando participan entidades, personas profesionales y personas que han sufrido esta situación, en este caso concreto la LGTBI-fobia, acabamos incorporando diferentes miradas y partes muy vivenciales que no se recogen desde los despachos", apunta Alonso.

En el hackatón, a través de diferentes dinámicas lideradas por el equipo de Coolthinkers de Suara Cooperativa, las personas participantes trabajaron conjuntamente para imaginar y definir diferentes situaciones de violencia LGTBI-fóbica que después se puedan trasladar a experiencias de realidad virtual. A partir de las vivencias compartidas, la mirada profesional y la aportación de las entidades, se construyeron escenas y relatos pensados ​​para ayudar a adolescentes y jóvenes a ponerse en la piel de quien sufre estas agresiones.

Durante la jornada, se pusieron sobre la mesa experiencias que pueden tener lugar en espacios muy diversos, como la calle, los centros educativos o los entornos sociales, con el objetivo de recrear situaciones cotidianas y visibilizar el impacto emocional que tienen sobre las víctimas. Todo ello, desde un entorno seguro que favorezca la reflexión, el debate y la sensibilización.

L'equip de la Lluïsa Fernández en el moment que estan pensant una activitat

Una de sus participantes fue Lluïsa Fernández, coordinadora de políticas de mujeres Lesbianas, Trans y Bisexuales (LBT) del Observatorio Contra la LGTBIfobia y psicóloga, quien remarca “el impacto destructivo” que tiene sobre las víctimas estas agresiones: “Afecta emocionalmente, cognitivamente, más y socialmente. Es de 360º el impacte, además, como muy subtil y constante porque no tiene que ver con lo que la persona hace, sino en cómo es”.

Ante esto, Fernández valora satisfactoriamente la dinámica del hackatón por su diversidad de miradas y experiencias; al mismo tiempo que enfatiza los beneficios de la realidad virtual para hacer frente a la LGTBI-fobia. "Es una reproducción bastante fiel de escenarios que pueden ser reales, pero en un entorno seguro. Por tanto, la persona puede experimentar sensaciones, pensamientos y emociones muy parecidas a un entorno real, pero en un entorno seguro que luego da pie a la discussión y a la reflexión”, argumenta.

Fanny Vidal, quien también estuvo presente en el hackatón, ve con buenos ojos sus resultados: "Todo lo que sea educación, educación, educación y visibilidad es la mejor arma que tenemos para que nuestra sociedad avance y sea más permisiva y seamos humanamente mejores".