En Suara Cooperativa hemos abierto sedes locales del Social Digital Lab (SDL), nuestro laboratorio de innovación social, en Girona, Amposta y Lleida con la voluntad de poner la tecnología al servicio del territorio e impulsar que todo el mundo tenga acceso a la capacitación tecnológica y digital
En Suara Cooperativa tenemos como misión la transformación social del entorno. Por ello, en un mundo donde la tecnología avanza de manera acelerada, uno de nuestros valores fundamentales es la innovación, la cual ponemos al servicio de las personas para romper las brechas sociales, económicas y digitales existentes.
Un reto que cobra aún más trascendencia esta semana, ya que mañana se celebra el Día Internacional de la Alfabetización. Hasta ahora, la alfabetización se había centrado en la importancia de que todas las personas tengamos acceso a la educación y podamos aprender competencias básicas como la escritura y la lectura. Ahora bien, en un mundo cada vez más digitalizado, sin duda, esta igualdad de oportunidades también pasa por que la población adquiera unas competencias digitales y tecnológicas necesarias para el mundo laboral.
Esto abre la puerta a nuevos desafíos a los que desde Suara Cooperativa queremos dar respuesta con nuestro objetivo de poner la innovación al servicio de las personas. En este contexto, una de nuestras voluntades es poder expandir la innovación más allá del área metropolitana y, por lo tanto, que llegue a todo el territorio para que cualquier persona pueda adquirir las competencias digitales y tecnológicas básicas que requiere la sociedad actual.

“Hablamos de innovación distribuida porque en todos los territorios donde tenemos servicios de Suara Cooperativa queremos tener un espacio donde se puedan traccionar todas estas tecnologías vinculadas a las necesidades de los servicios, de los territorios y, sobre todo, a la necesidad de las personas a las que damos atención”, explica Jordi Picas, director del área de innovación de Suara Cooperativa.
Rompiendo brechas con la innovación en el territorio
Es por este motivo que apostamos por una campaña de descentralización de la innovación que nos ha llevado a abrir sedes locales del Social Digital Lab, nuestro laboratorio de innovación social, en Girona, Terres de l’Ebre y Lleida.
De esta manera, desde Suara Cooperativa rompemos dos brechas sociales imprescindibles: por una parte, acercamos la innovación a la comunidad de toda Cataluña y, por lo tanto, acabamos con la brecha territorial digital; por la otra, combatimos la brecha educacional, ya que promovemos la alfabetización digital de las personas que atendemos, muchas de ellas en situación de vulnerabilidad y repartidas por el territorio. Con ello fomentamos que tengan acceso a una tecnología que, hasta ahora, les quedaba lejana y que les permite adquirir unas competencias digitales que generan nuevas oportunidades en la sociedad actual.
“La apertura de este espacio en Amposta nos muestra que la voluntad de Suara Cooperativa es trabajar en abierto, con la comunidad y desde el arraigo territorial y, sobre todo, que podemos implementar mejoras de innovación pensando en las personas concretas a las que estamos atendiendo en cada espacio”, resaltó recientemente Laia Bonastra, presidenta de nuestra cooperativa durante la presentación de la sede de Terres de l’Ebre.

Por su parte, Francisco Guzmán, responsable de innovación en Terres de l'Ebre, remarca que el Social Digital Lab en este territorio quiere ser un espacio desde donde “impulsar proyectos útiles para el territorio, conectando tecnología, innovación social y respuesta a las necesidades reales de la comunidad”.
La realidad virtual e inmersiva
En Terres de l’Ebre, al igual que en Girona, uno de los proyectos que se está implementando desde hace años con más éxito es el uso de la realidad virtual e inmersiva para acompañar a personas jóvenes en casos de salud mental. Uno de los grandes beneficios de esta tecnología es que permite recrear entornos reales donde trabajar en sesiones terapéuticas con una persona experta las emociones, los traumas y/o el bienestar emocional, psicológico o físico, entre otros.
Sin embargo, estas mismas ventajas que reporta esta tecnología se pueden implementar en otros ámbitos. En cambio, en Lleida, donde atendemos a juventud tutelada en pisos con programas de inserción laboral, hemos empleado la realidav virtual con un objetivo muy diferente, como es la simulación de procesos de trabajo reales o entrevistas de trabajo. Esto ha permitido que los jóvenes tengan una primera experiencia de cómo enfrentarse a estas situaciones de una manera muy cercana a la realidad, lo que les permite ver qué emociones les genera y cómo gestionarlas, ensayar las respuestas a posibles preguntas, prepararse para cómo actuar o comportarse en estos procesos, así como mejorar sus habilidades comunicativas.

Tecnología con impresoras 3D
Por otra parte, a jóvenes de todo el territorio los estamos capacitando en el uso de impresoras 3D, una tecnología que, sin duda, les abrirá puertas en el mundo laboral, ya que cada vez se apuesta más por esta herramienta para producir materiales de manera más sostenible y a bajo coste.
En Lleida, por ejemplo, los jóvenes han creado desde productos oftalmológicos de bajo precio para la ONGD Ocularis, que serán enviados a Dakar (Senegal) y servirán para facilitar las revisiones y diagnósticos de salud visual de las personas; hasta productos médicos para las personas afectadas por los sismos de Venezuela, así como huertos verticales que permiten una agricultura más sostenible con el planeta.
Para Susana Benabarre, responsable de innovación distribuida en Lleida, estos proyectos generan diferentes impactos que demuestran cómo desde la innovación podemos transformar realidades. En primer lugar, porque a los jóvenes que atendemos los capacitamos y formamos para que conozcan esta tecnología y tengan más oportunidades dentro de la sociedad y en el mundo laboral; en segundo lugar, porque personas de la otra punta del mundo se beneficiarán con los productos fabricados en Lleida a los que no habrían tenido acceso; en tercer lugar, se promueve una actividad más sostenible con el planeta, tanto en el proceso de producción de estos productos como con la creación de huertos verticales.
“De esta manera, al mismo tiempo que aprenden la tecnología de la impresión 3D, los jóvenes que atendemos ven que el trabajo que hacen tiene un sentido”, asegura Benabarre.

Por su parte, Álex Fernández, técnico sociolaboral y de fabricación digital, remarca la importancia de que la tecnología llegue al territorio “para reducir las desigualdades y crear oportunidades de formación y trabajo”. Además, explica que en el caso de la formación en fabricación con impresión 3D se trabaja con la metodología learning by doing, es decir, que los jóvenes aprenden mientras hacen y desarrollan los proyectos: “Acaban adquiriendo unos conocimientos más amplios con salidas laborales”.
Ahora, explica Benabarre, tienen en marcha otro proyecto que consiste en dar una segunda vida a botellas de plástico recicladas para transformarlas en filamento para impresoras 3D. Precisamente, este es otro de los retos de Suara Cooperativa: impulsar una economía circular que sea beneficiosa, amigable y sostenible con el planeta.
En resumen, aprovechando que mañana se celebra el Día Internacional de la Alfabetización, desde Suara Cooperativa queremos resaltar la importancia de descentralizar la innovación para que llegue a toda Cataluña. El primer motivo y uno de los más importantes es que debemos garantizar que todas las personas tengan acceso a la innovación y, de esta manera, combatir el analfabetismo digital. El segundo es porque son los territorios quienes conocen sus necesidades y las de su comunidad, por lo que es necesario que estos proyectos de innovación nazcan desde el territorio, con el territorio e involucrando a la comunidad. Finalmente, porque, en muchos casos, estos proyectos de innovación fomentan una economía circular y un modelo de producción más sostenible con nuestro planeta.
Combatir el analfabetismo digital no solo nos permitirá crear un futuro socialmente y ambientalmente más equitativo y sostenible, sino que nos permite empezar a construir ese futuro desde un presente donde rompamos las principales brechas sociales, económicas y digitales.