Los jóvenes que atendemos en tres proyectos de residencia con programa de inserción laboral en Lleida han fabricado 17 férulas y 92 conectores de oxígeno con impresión 3D
Fabricar también es cuidar. Por eso, la juventud que atendemos en tres servicios de Lleida, donde ofrecemos un recurso residencial con acompañamiento para la inserción social y laboral, han fabricado con impresoras 3D productos médicos para las víctimas del terremoto de Venezuela.
Al detalle, han elaborado desde la sede de Lérida del Social Digital Lab, el laboratorio de innovación de Suara Cooperativa, 17 férulas termoadaptables, que sirven para inmovilizar temporalmente las manos, brazos o codos lesionados. Además, también han producido 92 conectores para sistemas de distribución de oxígeno, que se emplean para unir de forma segura los diferentes elementos de un circuito de oxígeno para garantizar que la distribución se pueda realizar sin escapes.
De esta forma, se han unido a la campaña de la Asociación Internacional Mundo Solidario (ASIM) para hacer llegar materiales esenciales a las víctimas del doble terremoto, que tuvo lugar el pasado 24 de junio y ha dejado un total 5.500 personas fallecidas y 16.700 heridas.
La innovación al servicio de las personas
En una época en la que los cambios tecnológicos son constantes, desde Suara Cooperativa creemos que la innovación debe ponerse al servicio de las personas para romper las brechas sociales, digitales y económicas existentes y, así, no dejar a nadie atrás.

Un objetivo que se palpa en la esencia de esta donación, donde la innovación se ha puesto al servicio de las personas en un sentido amplio: puesto que no sólo ha beneficiado a las personas de Venezuela que recibirán estos productos médicos, que son tan esenciales para ellas; sino también de los jóvenes en situación de vulnerabilidad que atendemos en Lleida.
Esta experiencia ha permitido que la juventud pueda aprender sobre cómo se utilizan las impresoras 3D y, por tanto, adquirir unos conocimientos que el día de mañana podrán utilizar en el mundo laboral.
Además, también han podido comprobar que lo que fabrican da una respuesta real a personas que se encuentran en una situación de vulnerabilidad como ahora mismo lo son las víctimas de los terremotos de Venezuela.
La juventud de Lleida ha podido llevar a cabo esta labor desde la sede del laboratorio en esta ciudad, ya que una de las propuestas de Suara Cooperativa es descentralizar la innovación para que llegue a todo el territorio y, por tanto, no se quede sólo en el área metropolitana de Barcelona. Por eso, hemos empezado una campaña para tener pulso de innovación en diferentes puntos del territorio. En concreto, más allá de Barcelona, también, tenemos sedes de innovación en Girona, Lleida y Terres de l'Ebre.
Así pues, con este proyecto hemos puesto la innovación al servicio de las personas afectadas por el doble seísmo de Venezuela; la juventud que atendemos a Lleida para que adquiera unos conocimientos que les puede abrir puertas al mercado laboral; y, finalmente, del territorio en el que hemos instalado este polo de innovación. Una muestra más de que la innovación tiene más sentido cuando la ponemos al servicio de las personas.