Las mujeres somos mayoritarias en servicios de atención a las personas, un sector invisibilizado a pesar de su relevancia para el conjunto de la sociedad
Las personas mayores y/o dependientes, infancia, adolescencia o personas adultas en situación de vulnerabilidad, de sinhogarismo o en riesgo de exclusión social. Todas estas personas tienen un elemento común: que las personas que las acompañan trabajan en profesiones vinculadas al tercer sector, cuidados y atención, como trabajadoras del hogar, la educación social, el trabajo social o la psicología.
Además estas profesiones tienen otro denominador común: la mayoría de las personas trabajadoras son mujeres. De hecho, en torno a 400.000 mujeres trabajan en el tercer sector en España, lo que representa cerca del 75% de los trabajos que genera, según un estudio del Observatorio del Empleo del Tercer Sector. Esto significa que en torno al 5% de los trabajos desarrollados por mujeres son del tercer sector, que es el quinto que crea más empleo femenino. En Suara Cooperativa esta realidad la conocemos muy bien: el 88% de nuestra plantilla somos mujeres, según datos de nuestra última memoria de Sostenibilidad.
Dentro del tercer sector, las brechas en sí ya son existentes: el 26% de las mujeres trabajan con contratos parciales frente al 19% de los hombres; a la vez que ellas cobramos en torno a un 19% menos que sus compañeros, según el mismo estudio.
Una realidad que aunque se incrementa si comparamos las condiciones laborales de las personas del tercer sector con las de otros ámbitos laborales. Más allá de la precarización que comporta el elevado número de contratos parciales, las personas profesionales en este campo también tienen menores retribuciones que otros expertos con formaciones y responsabilidades similares en el sector público y/o privado.
Sin embargo, nuestra función es esencial, ya que atendemos a 2 millones de personas en Cataluña, en torno a una cuarta parte de la población; y generamos 3.874 millones de euros, cerca del 2% del PIB, según un estudio de la Mesa del Tercer Sector.
Visibilizar el sector de los cuidados
Seguramente, el hecho de que, tradicionalmente, de forma invisible y sin remunerar a madres, hijas y abuelas han asumido las tareas de los cuidados emocionales y físicos, así como a la crianza de las personas de la familia. Ahora bien, en un momento en que estas labores se han profesionalizado hace falta que ahora las hagamos visibles y las reconozcamos como se merecen: con sueldos adecuados que permitan a las mujeres del sector construir proyectos vitales y laborales.
Por eso, este 8 de marzo, Día Mundial de la Mujer Trabajadora, queremos poner el foco en las mujeres que trabajan en el sector de los cuidados e iluminar su trascendental labor a través de su voz. Con este objetivo, del 3 al 7 de marzo publicaremos cada día un vídeo con el testimonio de una trabajadora de Suara Cooperativa. Cada una de ellas hablará sobre la importancia del rol de los cuidados en sus servicios (para personas mayores, infancia y personas en situaciones de sinhogarismo) y qué papel clave juega la mujer en éste.
Entre las mujeres que hablarán se encuentran testigos del Servicio de Atención Domiciliaria (SAD), que actualmente emplea en torno a 68.000 personas, de las que 3.800 trabajan en Suara Cooperativa. Sin embargo, su labor será aún más imprescindible en los próximos años a raíz del envejecimiento de la población. Por eso, en 2050 se necesitarán en torno a 33.500 más. Sin embargo, dentro del sector de los cuidados es de los perfiles más invisibilizados y precarizados. También, veremos cómo el sector de los cuidados es vital en infancia víctima de violencias sexuales y en el acompañamiento en situación de sinhogarismo.
Ante este contexto, en el marco de la campaña también mostraremos cómo desde el cooperativismo contribuimos, también, a transformar la realidad de las mujeres trabajadoras y cuidarlas. Por eso, ante esta realidad, las cooperativas formamos e impulsamos el crecimiento de las mujeres trabajadoras para que también puedan construir un proyecto laboral y vital en igualdad de condiciones que sus compañeros varones.
Una buena muestra de ello es que impulsamos el liderazgo femenino y, por ese motivo, las mujeres ocupamos un 54,66% de los cargos directivos de las cooperativas, según el Barómetro anual de la Federación de Cooperativas de Catalunya. En cambio, conforme a un comunicado del gobierno catalán, en el 2024 las mujeres ocupaban sólo un 33,4% de los cargos directivos, un dato muy por debajo del mundo cooperativo.
¿Quieres saber más sobre la importancia del rol de los cuidados, el imprescindible papel de las mujeres para sostener nuestras sociedades o cómo desde el cooperativismo transformamos la realidad de nuestras trabajadoras? Estate atenta en los próximos días en nuestras redes sociales.