El departamento de Derechos Sociales e Inclusión puso la primera piedra del nuevo inmueble Barnahus de Tortosa, un equipamiento para infancia y adolescencia víctima de la violencia sexual y sus familias.
El departamento de Derechos Sociales e Inclusión ha puesto la primera piedra del nuevo equipamiento Barnahus de Tortosa, un servicio gestionado por Suara Cooperativa. Este inmueble consolidará el modelo de atención integral a infancia y adolescencia víctima de violencia sexual en las Terres de l'Ebre.
El proyecto, financiado con fondos europeos Next Generation, prevé la construcción de un edificio específico de cerca de 400 m² en un terreno cedido por el Consejo Comarcal de El Baix Ebre y que está junto a éste.
El servicio de Barnahus tiene como objetivo ofrecer un entorno seguro, amigable, accesible y adaptado a las necesidades de los niños y niñas, adolescentes y sus familias. Con ello, se pretende centralizar en un único equipamiento la atención social, psicológica, médica, policial y judicial. De esta forma se evita la revictimización y garantiza una intervención colaborativa.
A su vez, los profesionales de la Unidad Integrada Barnahus disponen del encargo de diseñar actuaciones preventivas, formativas y de asesoramiento.
En 2020, el gobierno de Catalunya inició el despliegue de este modelo con una prueba piloto en Tarragona. En 2024 contaba con un total de 14 Barnahus en todo el territorio. En el caso del de Tortosa, que desde sus inicios ha gestionado Suara Cooperativa, inició la atención en marzo de 2024 en una sede temporal a la espera de tener una definitiva. Esto será realidad en 2027, ya que se estima que las obras tengan una duración de diez meses.
“La puesta de la primera piedra de este nuevo equipamiento es un paso clave para consolidar un modelo de atención que pone a la infancia en el centro y garantiza una respuesta integral, en un solo espacio, ante la violencia sexual. Disponer de este inmueble específico nos permitirá seguir reforzando la calidad de la atención y seguir avanzando en nuestro compromiso con la protección y recuperación de los niños y niñas, adolescentes y sus familias”, ha asegurado Patrícia Benet, directora de la Unidad Integrada Barnahus de Tortosa.

Con la nueva sede, además, también se prevé poder seguir ampliando el número de atenciones, que ya suman 200 desde que se inició el servicio en Tortosa.
Durante el acto, que tuvo lugar el pasado 30 de abril, Raúl Moreno, secretario de Derechos Sociales remarcó la importancia de que este servicio empezara a andar con una sede temporal. "La emergencia de la situación hizo que, yo creo que acertadamente, se pusiera en marcha el servicio con unos equipamientos que, efectivamente, no son nuevos como estos. Pero empezamos a atender a estos 200 jóvenes", aseguró Moreno.
Éste no es el único Barnahus que gestionamos, ya que hemos participado activamente en la implementación de este modelo. Así pues, también administramos el Barnahus del Prat del Llobregat y el de Girona, donde el pasado 2025 se atendieron a 525 personas y 343, respectivamente, según datos oficiales.
El equipamiento
Con el fin de crear un entorno seguro para las personas atendidas, el proyecto arquitectónico de la nueva sede, cumpliendo con estándares europeos, está pensado para que sea un edificio que ofrece calma, privacidad y confianza a quienes se acompañan.
Al detalle, entre otros espacios, el edificio albergará: tres salas de atención, una de tratamiento, dos salas de espera, una de atención grupal, una para el apoyo a la exploración judicial, una de visualización y una para la revisión médica. Además, también dispondrá de un espacio de trabajo común para los profesionales, una sala de reuniones para éstos y un despacho polivalente, entre otros espacios.
El nuevo equipamiento de Tortosa representa un paso más en la consolidación de un sistema de atención innovador que pone a los niños y niñas en el centro, promueve la no revictimización, refuerza la colaboración entre administraciones y profesionales garantizando el principio de intervención mínima necesaria bajo un mismo techo. Desde Suara Cooperativa, este proyecto se enmarca en el compromiso de la cooperativa con la protección de la infancia y el desarrollo de servicios sociales de alto impacto en el territorio.