El servicio de mediación intercultural gestionado por Suara Cooperativa impulsa una serie de acciones artísticas y reflexivas con las personas internas para visibilizar la diversidad sexual y defender los derechos LGTBIQ+
El arte, la reflexión y el compromiso colectivo se han unido estos días en el Centro Penitenciario Mas d’Enric para conmemorar el Día Internacional del Orgullo LGTBIQ+ con diferentes acciones que ha organizado el servicio de mediación intercultural, que gestiona Suara Cooperativa.
Unas acciones que, desgraciadamente, se vuelven más imprescindibles que nunca en un mundo donde las agresiones hacia las personas LGTBIQ+ van en aumento, en vez de disminuir. Así lo registra el Observatori Contra la LGTBI-fobia, que en su informe del Estado de la LGTBI-fobia en Cataluña señala que en 2025 se registraron un total de 353, lo que representa un 11% más que un año antes, cuando esta cifra se situó en las 318.
Por ello, desde este servicio de mediación intercultural se creyó necesario llevar a cabo diferentes actividades. Una de ellas consistió en transformar el espacio común para llenarlo de vida y reivindicación. Las personas privadas de libertad repintaron un paso de cebra con los colores de la bandera del Orgullo en el suelo. Este paso de cebra, que ya se pintó años atrás, había quedado dañado con el paso del tiempo, y ahora se ha restaurado para señalar que el camino del respeto a la diversidad lo debemos transitar todas juntas.
Por otro lado, en el módulo de mujeres la interseccionalidad y la perspectiva de género tuvieron un lugar central, ya que se colgó un mural con el lema: “Mas d’Enric, Módulo de Mujeres, con Orgullo LGTBIQ+, 2026”. Un mensaje que iba rodeado de palabras como “Respeto” o “Stop Homofobia”.

Lectura del manifiesto
Las acciones, cuyo impacto todavía se puede ver en el centro, se llevaron a cabo el pasado 28 de junio y fueron acompañadas con la lectura de un manifiesto para contextualizar la pancarta reivindicativa. En este contexto, el manifiesto pone de relieve que, a pesar de que se ha avanzado en materia de igualdad, muchas personas siguen siendo víctimas de la discriminación, la violencia y el rechazo, al mismo tiempo que las 353 incidencias registradas en 2025 son la cifra más alta desde que hay registros.
“Detrás de cada número hay una persona, una historia y un derecho que ha sido vulnerado”, se reivindica en el manifiesto, donde también se pone el acento en que “este mural quiere recordar que el respeto no entiende de diferencias y que la diversidad no es una amenaza, sino una riqueza que nos hace crecer como sociedad. La libertad de ser uno mismo no debería ser un privilegio, sino un derecho garantizado para todas las personas”.
Precisamente, esto es lo que se persigue desde los servicios de mediación intercultural de Suara Cooperativa, donde fomentamos el diálogo y el respeto a la diversidad. Entre otras tareas, gestionamos los posibles conflictos que puedan surgir dentro de un centro penitenciario desde la cultura de la paz, que también engloba la prevención y la provención, es decir, proveernos de herramientas para afrontar los posibles conflictos que nos podemos encontrar en un entorno.
Por ello, desde nuestros servicios de mediación intercultural llevamos a cabo acciones como las que materializamos el pasado 28 de junio, Día del Orgullo, pero que empezamos a desarrollar días antes para poder trabajar con las personas privadas de libertad los derechos de las personas LGTBIQ+ y la importancia del respeto a la diversidad con la finalidad de concienciar y sensibilizar al respecto para reducir las agresiones y/o discriminaciones hacia el colectivo.